Se muestran los artículos pertenecientes al tema Nuestro hijo y su crecimiento.
¡1er año de José Rafael!

No puedo sino agradecerle a la vida, a la virgen Maria y a todos los familiares, amigos, padrinos y demás conocidos que se han sentido tan felices en este primer año de vida como nosotros mismos. Ya da pasitos, balbucea palabras, duerme con nosotros aun, asombra con sus expresiones, y nos vuelve loco con su perenne inquietud. Hijo te amamos, bienvenido a este mundo nuevamente y por siempre!!!!!!!
¡Mi primer día del padre!

Aun cuando siempre compartí el día del padre con mi progenitor, esta oportunidad fue evidentemente distinto: Abrazar a mi hijo y reflexionar la importancia de que le voy a llevar por el camino de la vida con mi amor, mi sentido de ver la vida y respetando su derecho y personalidad; Es algo que realmente me llegó. Sumemos la infinidad de mensajes de familiares, amigos y clientes y realmente puedo decir que fue un día especial… además de mis regalos.
8 meses de felicidad...

Bellísimo, sano, feliz, risueño, gigante... Aquí tienen a José Rafael mi hermoso hijo con 8 meses cumplidos hoy mismo (28/04) y esta foto tomada justo en este mes ¿aniversario? Cómo sea solo les digo que soy feliz con mi esposa y bebé que tanto impulso nos da para seguir adelante...
¡Seis Meses!

En la mañana de hoy oré: Di las gracias a Dios y a la virgen, por esta maravilla que ilumina cada día de nuestras vidas. Pedí por su salud y nuestra fortaleza para acompañarlo en nuestra existencia con amor y la mejor guía posible. Jose Rafael, te queremos y te quiero muchísimo hijito. Sigue tan hermoso, tan dulce, tan genial, creciendo tan rápido y con esa maravillosa salud que te acompaña...
La foto; Es tal cual está hoy día de su sexto mes, dormido con su madre al lado (No se ve ella)
¡Aquí lo tienen!

Sí, es él. Mi bellísimo y espectacular José Rafael. Nuestro bebito, tiene 3 meses y medio aproximadamente y está inmenso, pesa más de 6kg, balbucea expresiones constantemente, quiere "teta" también a cada rato y está felizmente sano y bien cuidado y querido. En la foto con su mamá en estas navidades maravillosas ¿No es un hermoso Santa Angelito?
Salu2
10 años, camino a los dos meses y el bautismo

En Estos días han pasado varias cosas. Por ejemplo; El 04 de Octubre cumplí 10 años de casado con mi esposa. Increíble. Ella sabe cuanto la quiero y cuanto deseo seguir creciendo y más aún con nuestro retoño. El 13 dimos bautismo a José Rafael bajo los lineamientos de la iglesia católica y el venidero 28, nuestro chiquitín tendrá dos meses de nacido…
Realmente aún me recuerdo antes de la llegada de Ingrid a mi vida. Tenía la percepción de que podría vivir mucho tiempo sin una pareja estable y ella apareció de donde menos esperaba.
Nuestro hijo es ahora, la raíz más sólida de nuestra relación. Es algo que anhelamos y ahora aquí estamos: Pagando novatadas, cambiando pañales, aprendiendo de su llanto a ver si tiene gases, quiere mas leche o está fastidiado etc.
Lo bautizamos. Pueda que mi creencia en dios sea mucho más universal que los conceptos conservadores de la iglesia católica, pero realmente vale la pena darle un sacramento y apuntarlo a respetar a su prójimo. El realmente decidirá el camino a seguir pero si uno guía por la espiritualidad, ya le estás abriendo puertas a un entendimiento con la vida mucho más genuino.
Y el venidero 28 estará con dos meses, grandecito, pesadito, sanito (Mil gracias a dios por ello) y luego a “revisión” con la pediatra.
Felices con nuestro hijo.
Salu2
¡Ya soy padre! (3 y final)

Esa noche, luego de recibir a decenas de personas que fueron a irradiarnos de su alegría por la buena nueva; No fue una noche cualquiera. La esperanza inicial era dormir con nuestro bebé pero por lo que comenté en la parte anterior, José Rafael durmió en el retén. Ingrid; durmió con una profundidad increíble pero no fue a dormir con "tranquilidad" dada la preocupación comentada. Y en cuanto a mí, me desperté 500 veces...
De por sí, soy un viejo prematuro: Si no duermo en mi cama, no duermo al 100%. Pero esa noche, aparte de hacerlo en un sofá cama desconocido, con luces atípicas y el entrar y salir de enfermeras haciendo su trabajo, tuve ¿Pesadillas? Con mi hijo. Mi cabeza, en su soledad; Daba vuelta aunque prevalecía un optimismo dada la impresión visual de la última visita que le hicimos al retén.
A las 4:20am, Ya no podía dormir más. Me incorporé mientras Ingrid habrá dormido una hora más. También se levantó y rápidamente la ayudé a caminar, ir al baño y vestirse. Ella; Se veía preocupada pero ya hablaba sin problema y evolucionaba agigantada a mejorarse de su cesárea.
Tic, tic, tic. Pasaban las horas, se hizo de mañana. Lo primero, fue acercarme al retén y las enfermeras nos corroboraban una "gran mejoría" del bebé pero no podíamos verlo pues venía el cambio de guardia. La espera se hizo larga, mi mamá llegó, el desayuno también y el médico. Esta ves, este señor parco se extendió algo más; Nos dijo que lo de José Rafael había sido superado totalmente y nos dio indicaciones de las próximas horas junto a una asistente que vino poco después. La alegría y la espera tomaron un nuevo matiz, Ingrid y yo volvíamos a ser felices.
Advertidos de que el bebé iba a ser vestido y que "pasaría un rato" estábamos a medio camino entre tranquilos y ansiosos. Al fin; Aproximadamente a las 10:30am nuestro hijo fue llevado a la habitación, (La foto se corresponde a esa vestimenta) con su finita carita, su pleno dormir y totalmente sereno. La emoción llegó, mi mamá se nos unió a la fiesta de alegría y los nuevos visitantes y algunos del día anterior, disfrutaron de la presencia del príncipe.
Abuelos, tíos, madrina, amigos... Llegaban y quedaban hechizados con la presencia del pequeño. Mucho más pequeño de los "4kgs" proyectados inicialmente. El día transcurrió entre el aprendizaje totalmente asertivo de mi esposa en dar la leche materna y torrentes de personas que se fueron hasta último momento.
Plenos y felices, la noche nos llegó y nos desvelamos entre la experiencia inicial de vigilar su sueño y la de aprender desde posturas se cargado, cambio de pañales y la lactancia materna. Nunca necesitamos ayuda. El maravilloso amanecer del 30 de Agosto se vino. Las horas pasarían raudas hasta nuestra marcha de la clínica a nuestro hogar. Desde ese momento hasta hoy 04 de septiembre de 2007, José Rafael duerme entre 3 a 4 horas (y algo más incluso) pide su "mesada" láctea y cierra el ciclo. Es un bebé casi silente, que difícilmente llora, que hace pequeños y tiernos ruiditos y por supuesto, tiene sus regalitos de desechos lógicos los cuales no molestan porque la felicidad es inmensa. ¿Trasnocho? Pues diré que con una semana de vida, no me siento destruido, pareciera que una "energía paternal" me rodea aunque lógicamente, falta muuuuuucho por recorrer.
Agradecimientos:
- 1) A todos nuestros familiares, amigos, padrinos, conocidos e incluso clientes, que estuvieron pendiente del acontecimiento. Muchas gracias por tanta solidaridad plasmada en maravillosas palabras, y gente que nos sigue llamando, que se emociona de verlo en Internet (visiten http://www.clinicaelavila.com/ y accedan al retén virtual)
- 2) Al doctor Gustavo Pagés por su certero, seguro y tranquilo trabajo. A todo el personal de la clínica el Ávila que justifican los esfuerzos económicos por tener a nuestro bebé en un lugar de primera. A Renata; Una psicoterapeuta que asesora el momento del nacimiento, natalidad, lactancia con un profesionalismo absoluto.
- 3) A mi compadre y cuñado Renee Merchan por hacer tamaño esfuerzo de traslado en avión en un día con tal de conocer a su apadrinado.
- 4) A mi pana Oscar Reyes por hacer presencia durante todo el embarazo con su idea del "TV HOST VIDEO" ahora solo queda esperar el resultado final de algo que marcará una "era"
- 5) A nuestros padres mención especial por soportar el "vacilón" de "Manzanito" en todo este tiempo. Al tiempo los tíos, amigos y demás (Lo siento por los vaticinios de Juan Ramon y otros, cayeron en el vacío)
- 6) A mi esposa: Valió la pena el esfuerzo, el momento "ideal" y el fruto que nos ha dado la vida. Tu embarazo fue hermoso, nuestro bebé es genial y tu recuperación en estos días ¡Asombrosa! Definitivamente ¿Mingona? No. Ese día no naciste. ¿Consentida? Ah bueno...
Salu2
¡Ya soy Padre! (2)

Como les comentaba, todo iba bien cuando nació mi hijo. Hice hincapié en que no fue colocado largo rato al lado de su madre porque hacía como un “quejidito” que según me explicó una doctora en el parto, era parte de lo que “a veces” ocurre cuando tienen frío o no normalizan en proceso respiratorio.
Este “detalle” signó el resto del día y no precisamente para bien. Comencé a enviar mensajes de texto a mis conocidos, amigos, familiares sobre la novedad. La voz se fue regando y comencé a recibir muchas llamadas e igual cantidad de mensajes. Al rato, mi hermana y madrina, mis cuñados (Uno de ellos padrino) y otros amigos fueron llegando con la esperanza obvia de ver a hijo y madre. La promesa inicial de la clínica era devolverlo pronto a la habitación (Hablamos unas cuatro horas posteriores al parto) mientras que Ingrid regresaría a la habitación unas ¿Dos horas? O algo menos.
Ella estaba aún con los efectos de la anestesia pero feliz. La recibimos con mucho amor. Pero se iniciaría una larga –muy larga- espera por José Rafael. Los mensajes de salutación, la llegada de amigos, familiares a la clínica los hizo acumularse en la habitación en donde pequeños vasos de “escocés” acompañaron nuestra espera. Al fin; Pasada las cuatro horas pregunté en el “retén” que por cierto tiene cierta crítica pues no dispone de alguna vista “favorable” y recibí la información de que el bebé tenía cierta irregularidad respiratoria y debía esperar un tiempo allí. Le comenté a mi esposa. De momento no me sentí preocupado aunque si algo desilusionado. Ingrid sintió algo de incertidumbre desde su condición de “Muda” durante todo este día.
Llevamos una PALM que tenía hasta hace poco que fungió de pizarra para que ella manifestara sus deseos de comunicación. Seis horas después. Ya el cansancio de la emoción, el hambre, la cantidad de gente esperando, me hizo ponerme mas firme para poder exigir que José Rafael fuera al cuarto. El médico que lo evaluaba, un señor de unos 60 años, parco, pragmático, conciso y de pocas palabras me recibió. Me dijo algo como “Tu bebé no puede salir de aquí. Tiene algo de agua en un pulmón lo que suele ocurrir en algunas cesáreas. Debe normalizar su respiración. Yo espero que eso ocurra progresivamente en una cuatro a seis horas” Dado el estilo del doctor, salí entre impaciente, frustrado y preocupado. Le transmití el mensaje a Ingrid y ella acusó la preocupación. La desilusión se nos vino encima y los amigos y familiares se contagiaron de ella si bien varios, nos dieron el necesario respaldo para darnos a entender que no era algo de gravedad.
El problema, es que uno sabe que los doctores hablan buscando evitar angustias excesivas y dado la personalidad que describí del médico que supervisa a los niños recién nacidos, me sentí algo perdido. Increíblemente, las horas más felices de mi vida, dieron paso a la inquietud. La cara de Ingrid ya afectada por el rigor de una operación como lo es la cesárea, pasó a un tono más grave y con el sentido del humor algo perdido. Gente iba y venía, conforme pasaba la tarde. Entonces, gestamos una solución: Visitar juntos al bebé en el retén. Ingrid, tenía una recuperación acelerada: Iba al baño, caminaba con dolor pero lo hacía y no hablaba para evitar el tema de los gases.
Fuimos caminando juntos al reten que quedaba justo enfrente de la habitación. El doctor aun presente, no muy dado seguramente a cursos y nuevas tendencia de comunicación emocional asertiva, repitió su opinión bajo mi petición a mi esposa. Sus ojos se aguaron y ambos visitamos a nuestro pequeñín, allí en la incubadora, con una sonda y oxigeno soplando dada la incomodidad para respirar por sus medios. La llegada casi de la noche, trajo nuevos lotes de personas que al finalizar su trabajo nos visitaban. Todas emocionadas, recibían una explicación “Light” de mi parte sobre lo que acontecía. Esperando que el bebé fuera dado de alta, el doctor no cambió su opinión: El bebé debía pasar la noche en el retén pero con la diferencia de que no requería ni tratamientos, ni exámenes. Existía la confianza que el malestar pasara. La gente comenzó a marcharse sin conocer a José Rafael.
Mi cuñado y compadre que vino en avión expresamente para el acontecimiento, pudo entrar por gestión propia a ver a su ahijado y poco a poco fuimos quedando solos, con los buenos deseos de abuelos, tíos, padrinos y amigos en general de que José Rafael se mejoraría en pleno. Entonces, al final de la noche Ingrid y yo nos apoyamos como debemos hacerlo siempre: Regresamos al retén, le pusimos música al bebe, lo tocamos, le hablamos y yo personalmente me irradié de optimismo pues lo observaba mejor lo cual nos lo corroboraban las enfermeras que los cuidaban. Nos fuimos a dormir extremamente agotados, cansados, emocionados y como no; Preocupados… Mañana sería otro día y la ilusión del retorno del príncipe al rezago de su madre era lo que deseábamos.
¡Continuará!
PD: La foto es de apenas 15 minutos de vida de nuestro hijo, notese aún su condición "natural" antes de cualquier limpieza. La foto de la tercera y última entrega, es otra cosa ¡Garantizada!
¡Ya soy padre! (1)

¡Se acabó la espera! ¡Ha llegado nuestro hijo! JOSÉ RAFAEL DE ALMADA MERCHÁN (Conocido en los bajos fondos del embarazo como "Manzanito") está entre nosotros. La felicidad está en nuestro hogar y les hago un condensado contéo de lo acontecido en estas maravillosas horas...
Vale la espera hablar de como fue el día anterior, el "Preview" a una intervención pautada para las 10:30am para lo que debíamos estar alrededor de las 7:30am por la antesala de rigor en estos caso. Fue un día inusual pero realmente tranquilo: Hice labores de "oficina" respecto a mis seguros, Ingrid fue a la PELUQUERÍA (Como lo leen, tenía que verse bella al cubo) y se nos fueron pasando las horas. Todos nos preguntaba y algunos como mi hermano putativo Juan "San Benito y Martin" Mendez, que si estabamos cag... que qué sentíamos... Sí, un friito, una incertidumbre, una dosis de miedo a lo desconocido, pero prevalecía la emoción, la alegría y una sana ansiedad.
La noche cayó. Nos acostamos relativamente tarde (11pm) y en mi caso dormí como una pluma (Creía que no sería como tal) mientras Ingrid dice que se despertó mucho pero idem descansó. El amanecer llegó, y muy temprano nos fuimos para llegar junto a mi suegra poco antes de las 7am.
Como teníamos un "Preingreso" hecho la semana anterior, todo fue diligente y rápido. A eso de las 7.40am fueron a buscar a Ingrid para llevarla a sala de parto ¿Qué? Me pregunté ¡Tan rápido! Ella marchó con un beso rápido y yo me quedé solo, escrutando el tiempo, sintiendo que ella pasaría mucho tiempo con el tema anestésico y tal antes de que me llamaran al parto.
Aclaro; Que la semana anterior el doctor GUSTAVO PAGÉS me había dado total libertad de ingresar al nacimiento y me recordó que "Es una experiencia única e irrepetible" obviamente destacando, que yo mismo debía saber si era capaz de soportar las escenas que me tocaría presenciar. Sin vacilar, dije que SÍ pese a que tiempo atrás, pensaba que a la hora de algún "Incidente" un estaría en una situación traumática atroz.
Alrededor de las 8 y algo llegan mis padres. Les cuento que se llevaron a Ingrid y ellos frustrados porque como siempre la cola los retrasó una enormidad. Ya acompañado por ellos y mi suegra, intento relajarme en la habitación 101 asignada en la CLÍNICA EL ÁVILA. Mi orden cronológico me hacía pensar que a eso de las 10am o más, me llamarían al parto. De pronto, calculo que 8.30am o algo más, suena el teléfono. Contesto y me dice una mujer algo como "Buen día ¿Usted es el esposo de Ingrid Merchan?" Le digo "Sí" y me dicen "Ah bueno, si quiere estar en el nacimiento de su hijo, pase por la sala de parto" ¡¡¡¡!!!! ¿QUÉEEEEEEE? ¿YA?
Tembloroso, saqué mi TREO, MI 6265 y MI SONY CÁMARA y me dispuse a ir.
En segundos, me dije "Largo rato estaré, seguramente dandole apoyo a Ingrid". Me hacen cambiar, me ponen la típica ropita de médico (batas, gorro, mascarilla etc) y una gentil mujer de nombre RENATA me indica que puedo ingresar con mis "aperos" tecnológicos. Al hacerlo, están ellos volcados sobre Ingrid y me asombro ¡Ya trabajan en el nacimiento de José Rafael! Mi esposa, con un color pálido nada agradable, ya anestesiada obviamente, me saluda nerviosamente, le manifiesto que la quiero, que estoy con ella y... Comienza la acción.
Renata me dice que no puedo pasar "de esta línea imaginaria divisoria" Para que se hagan una idea: Al entrar al quirófano, me encuento a Ingrid con la cabeza hacía la puerta y una especie de ¿Pared de tela? Me impide ver mucho sobre su abdomen. Doy los buenos días, el doctor me dice algo como "Rubén como estás" sin quitar ojo sobre su trabajo.
Impresionante como movían aquella camilla. Eran como 5 personas mas Renata que amablemente toma unas fotos increibles mientras yo hago lo propio con el Nokia y poco menos con el Treo (Mas que todo unos discretos videos en el Nokia) Ingrid es preguntada sobre si siente una sensación extraña por la anestesia o que si siente dolor que lo manifieste. Puedo ver algo de sangre, pinzas y caras centradas en su abdomen. Mi esposa está pálida, nerviosa, tensa... Le doy ánimo, y en cosa de escasos minutos, veo que el doctor Pagés se esfuerza y quienes lo rodean dicen ¡Ahí viene José Rafael! ¡Me emociono! beso a Ingrid y le digo ¡Niña allí viene nuestro chiquito! de pronto, observo que el doctor dice algunas palabras a su grupo, como de advertencia de alguna situación no regular pero que controlaba: El bebé venía de "culito" y con una rodilla encajada de manera no regular. Observo un trabajo esforzado pero no sentí preocupación cuando de pronto algo suena como una bomba de agua de 10litros lanzada desde un PH al piso. Es el líquido de mi esposa. Momentos despues, veo que ¡LO TIENEN! Entre la ansiedad de fotos, videos y más; comienza a salir y segundos despues ¡El doctor lo muestra! ¡HA NACIDO MI HIJO! emocionado, beso a mi esposa, el bebé es limpiado en una especie de incubadorita. ¿La hora? Perfectamente 8,57am. Se lo ponen a su lado y en un momento mágico e irrepetible, ambos entran en contacto. Más sin embargo, tras pesarlo; Nos dice una doctora que supongo pediatra que dada su respiración irregular, es mejor dejarlo estabilizar antes de colocarlo a la madre a su lado y dejarlo largo rato -algo que nos parece excepcional- lo meten en una camillita, le dan oxigeno y me dedico a consentir y manifestarle mi amor a mi esposa.
Mientras suturan, Ingrid ya está mas distendida, obviamente feliz. Me recambio, salgo y regreso a la habitación donde están mis padres y mi suegra. Ellos supongo esperarían lo obvio, algo como "¿Que pasó, como está Ingrid, a que hora es la cosa? Y les digo ¡YA SOY PAPA! Entonces nos fundimos en abrazos emocionados.... Lo demás lo tendrán en una segunda entrega.
La imagen increible que acompaña a esta bitácora, es cuando José Rafael es puesto al lado de Ingrid. Mi esposa le manifiesta su amor, le da la bienvenida y él abre su boquita como buscando ¡Succión! Veanlo, crudito, blanquito, ya medio limpiado en una imagen que jamás olvidaré.
Salu2, ya pronto la segunda parte.


